Células de carga

Las células de carga, también llamadas celdas de carga, son transductores que transforman la fuerza aplicada sobre ellas en un impulso eléctrico medible. Son sensores que miden la cantidad de presión sobre una superficie, transformando la magnitud mecánica en eléctrica (voltaje).

La celda de carga analógica consiste en un metal que se deforma gradualmente al sufrir una fuerza sobre él. Este metal presenta un rango de deformación desde cero hasta una capacidad máxima, ya sea por tensión y/o compresión.


Elementos fundamentales de las básculas

Al metal se le adhieren galgas extensométricas que consisten en un metal que varía su resistencia al ser flexionado. El sistema de conexión de las galgas extensométricas se denomina puente de Wheatstone, de manera que al alimentarse con un voltaje determinado (del orden de milivoltios), responde con otra señal proporcional. Este puente Wheatstone es un circuito eléctrico cerrado con 4 resistencias, estando una bajo medición.

La señal de la celda se representa en un convertidor analógico y digital para transformarla en un valor numérico digital concreto.

Dependiendo de cómo se monten las galgas extensométricas pueden ser células de carga a compresión, a tracción a tracción-compresión o a flexión, entre muchas otras.

Actualmente, las celdas de carga se emplean universalmente en la industria de pesaje, presentando precisiones desde 0,03 % a 0,25 % de la escala total, con gran versatilidad y adaptación a todo tipo de aplicaciones industriales.

Son trascendentes en pesajes de alta precisión, en aplicaciones de llenado y dosificación, para pesaje estático y dinámico o en la industria farmacéutica y alimentaria cuando se requieren altos niveles de higiene y esterilidad.

celulas de carga


La versatilidad de pesadas con las células de carga

En el mecanismo interno de la mayoría de las básculas industriales se aplican los fundamentos de las células de carga. La transformación de una fuerza mecánica en un impulso eléctrico lleva las mediciones de pesos hacia su lectura digitalizada. Los materiales empleados y su mecanismo interno garantizan que la repetición de operaciones no afecte a la precisión de futuras medidas.

En muchos procesos industriales la operación de pesado está automatizada en sistemas de producción más amplios. Las células de carga facilitan esas operaciones al integrarse en recipientes para recibir materiales de distinta naturaleza. El peso correcto señalado por estos mecanismos abre paso a la operación siguiente con la intervención mínima humana. Una forma muy versátil de medir pesos sin interferir en una cadena de producción con otras operaciones.